Buena parte de las compras equivocadas en etiquetado vienen de la palabra "etiquetadora", que se usa para máquinas que no tienen nada que ver. Antes de mirar modelos conviene saber cuál de los cuatro tipos necesitas.
Los cuatro tipos de etiquetadora
| Tipo | Cómo se usa | Para qué sirve | Dónde se queda corta |
|---|---|---|---|
| Rotuladora de cinta | Se escribe en su teclado o desde el móvil | Rotular cables, estanterías, carpetas | No imprime desde tu ERP ni en volumen |
| Pistola de precios | Manual, con rodillo de tinta | Marcar precios en tienda | Sin códigos de barras ni datos variables |
| Impresora de etiquetas de sobremesa | Conectada al ordenador, imprime desde cualquier programa | Envíos, códigos de barras, etiquetas de producto, báscula | Turnos de 24 horas o rollos muy grandes |
| Impresora de etiquetas industrial | Fija en línea o en almacén, chasis metálico | Producción, expedición, miles de etiquetas al día | Precio de entrada más alto |
Si la etiqueta sale de un programa (tienda online, ERP, gestión de almacén, software de envíos), lo que buscas es una impresora de etiquetas, no una rotuladora.
Sobremesa o industrial: lo decide el volumen
Las impresoras de sobremesa y las industriales usan la misma tecnología. Cambia para cuánto trabajo están construidas:
- Sobremesa: carcasa de plástico, rollos de hasta 127 mm de diámetro y ribbon de 74 o 300 m según el modelo. Encajan en una oficina, un mostrador o un puesto de envíos con cientos de etiquetas al día. Ejemplos: Zebra ZD421 o Brother QL-800 para etiquetas pequeñas.
- Industrial: chasis metálico, rollos y ribbons más grandes y mecánica pensada para imprimir horas seguidas. Encajan en almacenes, producción y expedición con miles de etiquetas al día. Ejemplos: Zebra ZT231 y ZT411.
Una regla útil: si cambias el rollo más de una o dos veces por turno, la sobremesa se te ha quedado pequeña. Cada cambio es tiempo parado, y una industrial admite rollos mucho mayores. Lo desarrollamos en cómo elegir impresora industrial para almacén.
Cuatro decisiones antes de comprar
- Cuánto tiene que durar la etiqueta. Si son semanas (envíos, picking), térmica directa: sin ribbon y con menos coste por etiqueta. Si son meses o años, o aguanta roce, frío o humedad, transferencia térmica con ribbon. Lo comparamos en térmica directa o transferencia térmica.
- Qué ancho necesitas. Las impresoras de 4 pulgadas (unos 104 mm de impresión) cubren la etiqueta de envío estándar de 100 x 150 mm. Por debajo hay modelos de 2 pulgadas, y por encima industriales de 6 pulgadas.
- Qué resolución. 203 dpi bastan para envíos y códigos normales. Para códigos pequeños, DataMatrix o texto de menos de 6 puntos hacen falta 300 dpi. Está explicado en 203, 300 o 600 dpi.
- Cómo se conecta. USB para un puesto fijo. Ethernet o Wi-Fi si imprimen varios puestos o se imprime desde el ERP. Bluetooth para configurarla desde el móvil.
El coste que no aparece en el precio de la etiquetadora
A lo largo de su vida, una impresora de etiquetas gasta más en consumibles y cabezales que lo que costó. Dos detalles cambian mucho la cuenta:
- Longitud del ribbon. Un modelo que admite ribbon de 300 m hace cuatro veces menos cambios que uno limitado a 74 m, y el ribbon largo suele salir más barato por metro.
- El cabezal es una pieza de desgaste. Se cambia cada cierto número de kilómetros impresos. Conviene que haya recambio disponible para tu modelo; en cabezales de impresión tienes los de Zebra con stock.